



























El equipo de veteranos del Ibiza derrotó al Toledo con dos goles de Bernardo a lo largo de la segunda parte. Si el delantero estuvo acertado de cara a la meta toledana, Alfonso Rojo, con una colección de brillantes intervenciones en la primera mitad, evitó que el Ibiza sufriera un duro castigo goleador en la primera.
Matinal de sol de primavera en el campo de El Prado de la toledana localidad de Guadamur donde los veteranos del Ibiza y del Toledo se vieron las caras en un partido dominado en la primera parte por los locales y en la segunda de forma absoluta por los ibicencos.
El Toledo puso cerco a la meta del Ibiza en cuanto el balón echó a rodar. Más movilidad, mejor circulación del balón y una presión que impedía al equipo que dirige Ricardo pasar de la divisoria. En defensa Antonio y Guti se empleaban a fondo, en la misma medida que en ataque Petit y Bernardo penaban en soledad. Capítulo aparte para Alfonso Rojo bajo los palos que dio un curso de como anular los disparos desde larga distancia con brillantes intervenciones y como jugar exitosamente unos contra unos ante los delanteros locales.
Pese a ello, de tanto ir el cántaro a la fuente, el balón acabó por llegar a la red. La delantera toledana cortó un pase de Antonio en la salida del balón y el posterior disparo ajustado del delantero del Toledo golpeó en el poste antes de llegar a la red, 1-0.
En el descanso prpósito de enmienda de los ibicencos y un total cambio de decorado. El Ibiza salió a buscar el empate y se fue hacia la meta adversaria con la decisión y firmeza que no había evidenciado en la primera parte. Petit se mostraba más activo y Bernardo más ambicioso. Fue este último el encargado de llevar el empate al marcador y con ello dar un plus de motivación a sus compañeros, efecto contrario en el rival.
Con el Ibiza dominando el encuentro, sin que el Toledo no viera ni de lejos a Alfonso Rojo, la consecución del segundo gol era cuestión de tiempo. El momento llegó en una jugada de Petit por la banda derecha con un disparo que a duras penas pudo repeler la defensa, el propio Petit dibujó un espléndido centro al segundo palo que Bernardo se encargó de enviar al fondo de las mallas para poner el 1-2 definitivo.
Tras la disputa del partido, en un ambiente de gran camaradería entre los dos equipos, el Ibiza fue invitado a una comida en la que las plantillas confraternizaron en torno al mantel y al cubierto. La expedición deporivista estaba compuesta por, Antonio, Ramírez, Petri, Alfonso, Arturo, Dani, Guti, Bernardo, Izquierdo, Petit, Vázquez, Riki, Juanjo, Koko, Mario, Ricardo, Oliver, Ferrer Díaz, Curro y Armando Castro.
J.F.O.