


Gabriele Censi, suizo, ha dejado de ser jugador del Ibiza. Mañana regresa a su país. En su despedida, el defensa explica que Antonio Stinà le amenazó y en su enfrentamiento estuvieron a punto de llegar a las manos. Tacha al directivo de delincuente, especifica que los jugadores de la plantilla quieren abandonar el club de forma inmediata y en la entrevista concedida a FPI desgrana sus vivencias y experiencias de su etapa deportivista. Para Censi, una pesadilla finalizada.
- ¿Cómo se va usted del Ibiza?
- Me voy sin nada. No me han pagado absolutamente nada. Me han pedido el número de mi cuenta bancaria. Sé que no harán ingreso alguno.
- ¿Puede explicar su negociación con Stinà?
- Hablé con él el jueves por la tarde. Le pedí que me diera al menos una parte del dinero que me corresponde. Hice un rebaja superior al cincuenta por ciento de lo que tenía que percibir. Me contestó que no me iba a dar nada, que tenía que esperar hasta el 10 de diciembre como el resto. No tengo nada, no puedo pagar nada, me repitió a voces.
- ¿Se acabó todo ahí?
- No. Luego me apuntó con uno de sus dedos a la cara, muy cerca de mi, mientras gritaba, saldrás de aquí sin nada. Gritaba en tono amenazador. Me arrinconó contra una de las paredes del despacho en tono amenazante, retador. Volvió a gritar, saldremos los dos a la calle y te partiré en dos. No quise tocarle porque sería un abuso por mi parte llegar a las manos con una persona mayor. Como se oían las voces, entró en el despacho Tancredi para pedirle calma. Después de salir, en la cafetería, volvió a amenazarme. Allí había algunos niños acompañados de sus padres.
- ¿Qué concepto se lleva de Stinà?
- Se trata de un delincuente mafioso.
- ¿Habló con más personas del club?
- Me llamó Tiziana Schipani para decirme que estaba muy disgustada con la actitud de Stinà y que si persistía en ella, regresaría a Italia de forma inmediata. Luego Roberto Tancredi me hizo saber que abandonará el club porque esto es una locura.
- ¿Cuál es el estado de ánimo del vestuario?
- Todos los jugadores se quieren ir de forma inmediata, te puedo hablar de Lillo, Re, Mwemba, Cillo por decir algunos. Stinà dice que el equipo no es una cárcel, pero no quiere darte la carta de libertad. Es un mentiroso. No dice una sola vez la verdad.
- Está retratando a una persona muy peculiar.
- El sabe engañar muy bien cuando te habla. Siempre promete y promete. El dice que te va a pagar, tambien te dice que en futuras temporadas te llevará a un equipo grande de superior categoría en una de las ligas importantes de Europa. Cuando los jugadores van a hablar con él, en cinco minutos les convence y todos se quedan tan felices con una nueva mentira. Ha sido así desde el principio.
- ¿Regresa a Suiza?
- Sí al Bellinzona que es mi club. He hablado con el director deportivo y me ayudará en todo. Stinà me decía que conocía al director deportivo desde hace quince años. Sin embargo en el Bellinzona nadie conoce a Stinà. Le vieron una vez hace muchos años, pero no quieren saber nada de él ni de sus negocios.
- Stinà dice que usted no tiene cojones.
- No para ponerme a su altura de falta de educación, de dar gritos y amenazar. Yo no soy un delincuente. Yo le he dicho las cosas a la cara.
- ¿Qué ocurrirá el 10 de diciembre?
- Nada, no pagará a nadie, contará una nueva mentira y los jugadores se tendrán que marchar. Se marcharán. Algunos se irían hoy mismo si pudieran.
- Dentro de lo negativo de su experiencia en Eivissa, habrá alguna cosa buena.
- Sí, mi agradecimiento público a los dueños del restaurante de La Bella Napoli. Allí nos daban de comer sin tener que pagar porque sabían que no teníamos dinero para comer. Por cierto, Stinà tiene allí una deuda de tres mil euros aproximadamente, según me ha explicado el propietario que ya empieza a ver complicado que pueda cobrar.
- Está usted muy resentido con el mandatario del club.
- Se ha portado muy mal. Yo aconsejaría a la gente de Ibiza que tenga que trabajar para el club que antes de hacer cualquier trabajo pida el pago por adelantado y que esté garantizado.
Para concluir con el tema, decir que los gastos de la casa en la que vivo los he tenido que pagar yo con el dinero enviado por mi antiguo club. He perdido la fianza depositada y el dueño de la casa me ha dicho que no quiere saber nada relacionado con este señor.
- Al menos tendrá usted una buena palabra para los aficionados.
- Sí, lo que más ha merecido la pena. Para nosotros era una alegría y una motivación salir al campo a jugar. Nos sentíamos felices viéndolos. Creo que Ibiza se merece ver un buen fútbol y a buenos jugadores, algo imposible con señores como este dirigiendo al Ibiza.
Nota para Antonio Stinà. La serie no acaba aquí. No es nada personal Antonio, sólo negocios.
Foto: Censi, a la derecha, durante el partido que el Ibiza jugó ante el Portmany.
Juanjo Fernández de Oviedo